sábado, 29 de agosto de 2009

jueves, 20 de agosto de 2009

Carta a Théo


Carta del 29 de abril de 1890
“Hazme el favor de rogar al Sr. Aurier que no escriba más artículos sobre mi pintura; dile con insistencia que, para empezar, sus chismes sobre mí se engañan, puesto que realmente me siento demasiado entristecido para poder enfrentarme a la publicidad. Hacer cuadros me distrae; pero si oigo hablar de ellos me causa una pena que él no sabe.”
Vincent van Gogh. Cartas a Théo. Barral eds., Barcelona 1971.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Una mà de contes



Una mà de contes. Sèrie dirigida per Manuel Barrios per a Televisió de Catalunya.

lunes, 3 de agosto de 2009

Layenda, biografía

Hace ya tiempo que muchos artistas, atendiendo a lo pragmático, piensan en sí mismos y en su biografía como en productos comerciales. Es difícil calcular en cada caso el grado de autoconciencia y valorar esa manipulación de la propia imagen o diseño de la autobiografía. "Mi reputación... ¡Mi re-pú-ta-ción!, dice el bobo. ¿No es el triste esfuerzo que estoy obligado a hacer para imitar la imagen falsa que ustedes se hacen de mí?” (Paul Valéry, Tel quel). La fama del artista vive de las anécdotas que se cuentan de él. “Que hablen de mí, aunque sea bien”, decía Dalí, dándole la vuelta al dicho. Sabemos que el gran barullo actual entre arte y publicidad (tan incómodo para la estética y la teoría del arte) se lo debemos en gran medida a él, vía Warhol. Antes los artistas hacían de publicitarios de sus mecenas (Miguel Ángel del Papa Julio II es el ejemplo típico). Hoy en día los mecenas multimillonarios son los propios publicistas, que orquestan el lanzamiento de sus nuevos talentos y, si hace falta, se inventan su leyenda (Saatchi la de los “jóvenes” artistas británicos). Y algunos artistas inteligentes ya han aprendido mucho de esos mecanismos del mercado artístico y la publicidad. En la Bienal de Venecia del 93, Maurizio Cattelan presentó «Lavorare è un brutto mestiere», obra que consistía en vender a una agencia de publicidad su espacio expositivo.


Obra de Maurizio Cattelan.